miércoles

Lobo solitario...

Pobre lobo solitario.
A la vista parecía ser un chico normal, corriente. Con sus pantalones caidos, su pelo negro azabache, sus ojos de un marron aunque habia días en las que se le cambiaba el color, sus brazos, en donde se le marcaban las venas, y que a ella, la niña con la nariz de payaso le encantaba recorrer con la punta de sus dedos.
Pero él hacía todo que lo que hacía, porque en verdad tenía miedo de quedarse solo. De levantarse un día y ver que la realidad era demasiado dura como para enfrentarla. Por eso, aunque aparentara ser feliz, y estar rodeado de gente, él se sentía completamente solo.

Solamente se dío cuenta, cuando la niña de la nariz de payaso se cansó de luchar por el lobo solitario, y él, la dejo marchar.
¿Por qué no la aferrastes por la muñeca y le exigiste una explicación? ¿Miedo a quererla? ¿Orgullo?
La niña con la nariz de payaso me lo contó, ella tenía miedo también, de que su corazoncito acostumbrado a jugar con los niños a papa y mamá, saliera destrozado. Por eso aparto al lobo solitario de su camino, fue una completa estúpida, lo sé, ya se lo dije. Pero tu y yo sabemos que siempre hace lo que le da la gana y tu sobretodo la tenías muy mimada

1 comentario:

Nicir dijo...

Me ha encantado este texto, como todos la verdad :)

Saludos Franceses!